Serie: 13 Reasons Why (2017)

Cartel por 13 razones
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Hola, soy Hannah. Hannah Baker. No necesitas ajustar tu… donde sea que me estés escuchando. Soy yo. En vivo y en estéreo. Sin nuevas fechas, sin repeticiones, y esta vez no acepto pedidos. Ve por comida, relájate. Porque voy a contarte la historia de mi vida. Específicamente de cómo mi vida terminó. Y si estas escuchando esta cinta, tú eres una de las razones. No te diré en qué cinta entras a la historia, pero si recibes esta hermosa caja ten por seguro que tu nombre aparecerá tarde o temprano, te lo prometo.

Las reglas son muy simples, solo son dos:
Número uno: Escucha.
Número dos: Comparte las cintas.
Espero que ninguna de las dos cosas sea fácil, no debería ser fácil, si fuera fácil hubiera enviado un MP3 a tu email. Cuando acabes de escuchar los 13 lados, porque hay 13 lados en cada historia, rebobina las cintas, ponlas en la caja y pásalas a la siguiente persona.

Cintas
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Así empezaba la primera cinta de Hannah Baker, protagonista de la serie “Por trece razones” que hace unos meses estrenó Netflix, y tuvo un éxito absoluto. La serie cuenta con trece episodios y está basada en la novela homónima de Jay Asher, estrenada en 2007. Aunque la historia y esencia entre ambas es la misma, cambian muchísimos factores, adaptándose además a la fecha actual.

Como no he leído el libro, me gustaría centrarme en lo que es la versión seriéfila, ya que ha levantado gran polémica.

Nada más comenzar la serie sabes que Hannah se ha suicidado. Nadie sabe cómo ni por qué. Un día, Clay, un compañero de clase de Hannah, encuentra en la entrada de su casa una caja con siete cintas y un mapa. Al empezar la primera cinta, escucha el fantasma de su antigua compañera que inicia con la narración anterior.

Tras visualizar la serie entera, existen dos tipos de público: los que la adoran y opinan que debería enseñarse en los institutos, y los que la odian por tener una protagonista alarmista y dar una imagen romántica del suicidio.

¿Qué me pareció a mí? Me parece que tiene puntos muy buenos, pero quizá crudos para alguien en formación sin una debida explicación, y a otros puntos les falta maduración. No la considero una gran serie, pero me gustó, y ahora explicaré por qué.

ATENCIÓN: SE AVECINAN SPOILERS.

SI NO HAS VISTO LA SERIE, POR FAVOR, NO CONTINÚES.

Para entender la serie, debemos entender a Hannah y los cambios por los que pasa. Algo que me gustó fue la transformación que sufre a medida que pasan los episodios. Al inicio de la serie parece tener un carácter muy fuerte, es divertida, extrovertida y coqueta. Con gran fuerza de voluntad y ganas de hacer amigos, empieza en su nuevo instituto, ya que se acaba de mudar con su familia por negocios(padres que se muestran como un amor ultra comprensivos, por cierto). Pero por dentro es una chica sensible de dieciséis-diecisiete años. ¿Recordáis cómo veíais el mundo a esa edad y cómo os afectaban las palabras y acontecimientos?

Su historia no es simplemente bullying, representa el acoso sexual en los institutos, que todos hemos visto e incluso vivido, sin darle importancia. Pero Hannah sí se la daba, y muestra cómo ello, poco a poco, la va mermando. Para explicar bien punto por punto prácticamente tendría que relatar toda la serie, así que aquí va un resumen de por qué es acoso sexual y diferentes motivos que la llevan a tomar tal nefasta decisión:

  • El chico que le gusta difunde rumores y una foto de ella enseñando sus bragas a toda la escuela;
  • Uno de sus amigos hace una lista sobre “los mejores culos” otorgándole a Hannah el primer puesto, con la consecuencia de acoso fotográfico en los pasillos y alimento de más rumores, además de provocar la ruptura con la única amiga que había hecho en ese instituto(y que después saldría con el chico que difundió su foto);
  • Es perseguida por el fotógrafo de la escuela, un alumno obsesionado con ella, quien no sólo aumenta su inseguridad, si no que difunde una fotografía en la que, casualmente, una compañera la besaba, y aunque no se distinguían apenas sus identidades en la foto, la compañera también corta la comunicación con ella;
  • Sufre acoso directo de otro compañero que le mete mano descaradamente en un bar-restaurante y la humilla;
  • Otro, a raíz de la desconfianza de Hannah y un posterior malentendido, hace que se sienta más sola robándole unas pequeñas notas de Clay que le alegraban el día;
  • Yendo en el coche de una compañera sufren un accidente y tumban una señal de STOP. La compañera marcha y se desentiende y en lo que Hannah tarda en encontrar un teléfono ocurre un accidente de tráfico en el que muere un amigo de Clay;
  • Otro compañero publica en el anuario uno de sus poemas más personales donde habla del suicidio;
  • Pierde una importante suma de dinero de sus padres por un descuido;
  • Es testigo de la violación de una amiga, y acaba siendo también su víctima…
  • Y como guinda, cuando pide ayuda al decano sobre esto último, éste corre un tupido velo y hace ver que no pasa nada.

En resumen: durante toda la serie lo único que intenta Hannah es hacer amigos, tener a alguien con quien hablar y sentirse bien. No creo que sea pedir mucho, ¿no? Seguro que me dejo más detalles, pero si estas vivencias no merman la confianza de una adolescente, no sé qué lo hará.

Pero, ¿y Clay? Clay es el otro protagonista de la historia. Una vez llega a su cinta, ella misma dice que él no debería estar ahí, que fue bueno con ella, pero que merecía saber la verdad, y al ser tan importante para ella y a veces un pilar, necesitaba que estuviera allí y la oyera. Pero Clay, que la quería, sigue sintiéndose culpable, sigue diciendo que él también la ha matado. Aquí muchos seguidores de la serie se quejaron porque sintiera esa “culpabilidad” y por la crueldad y venganza de Hannah, pero yo sí creo que Clay también es responsable, aunque de forma indirecta:

Era su amigo, veía que lo pasaba mal, veía que la acosaban, y no hizo nada. No trató de comprenderla, no le preguntó cómo estaba, vio esas “bromas” como normales y rió las gracias como los demás. No se dio cuenta. Él nunca estuvo para ella en realidad, a pesar de quererla.

Y es que cuando existe el acoso no sólo es responsable quien lo ejecuta, si no también quien lo ignora, quien lo obvia, quien lo ríe. Puede que Hannah fuera una chica muy sensible, pero sufría de verdad, y todos lo sabían, pero eran “cosas de la edad”. Es importante comprender que no todos sienten y perciben el mundo de la misma forma, y que si tienes un problema tan serio, no te lo guardes, háblalo con quien más confíes, incluso con tu familia de ser necesario. Hannah no habla directamente de ello, aunque da muchas señales, pero desgraciadamente Clay, su más cercano, es hermético y nulo para interpretarla. Seguramente ni creyó que le ocurriera nada a pesar de verla todos los días.

A medida que pasa la serie y ves a Clay reaccionar y tratando de hacerle justicia, tienes la sensación de que con eso Hannah volverá, de que todo se arreglará. Hasta que, en el último capítulo, se muestra su suicidio: se abre las muñecas en la bañera con una cuchilla, y es realmente una escena muy cruda, escalofriante, y aún sabiendo desde el principio que muere, esperas que alguien la salve, que no se quede allí, sola, esperando la muerte mientras tiembla de miedo y frío, mientras llora.

Clay, de algún modo, hace justicia y se muestra una evolución de todos los personajes, dejando un final con diferentes frentes abiertos pero, a la vez, con la sensación de paz. Ahora todos entienden su dolor, ahora pueden ayudarla. Pero Hannah no volverá jamás.

hannah baker
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