Cómo encontrar tu pasado familiar

Siempre he querido saber acerca de mis raíces familiares, aunque no estoy muy segura de si esta afición, esta curiosidad, nació en mí o me la transmitió mi madre, a quien se le iluminaban los ojos cada vez que explicaba viejas historias y me ayudaba a trazar una conexión entre todas aquellas personas que nunca llegué a conocer. Tenía más anécdotas de ellas que de sí misma, y siempre expresaba su deseo por ponerse en serio a hacer el árbol genealógico. No uno cualquiera, que de esos teníamos a patadas, sino uno movido por las preguntas, el trabajo de campo, que fuera gigantesco y contara más de sus historias. Ese deseo lo tuve también, y esperé el día en que juntas buscáramos insaciables en nuestro pasado. Pero ese día nunca llegó.

Pasaron los años y ella jamás tenía tiempo, decía, y los más ancianos de la familia iban pereciendo. ¿Por qué no les preguntaría cuando aún había tiempo? ¿Por qué lo pospusimos, como si ese tiempo fuera eterno?

Podría decir mil cosas de ella, pero lo cierto es que no me interesé lo suficiente como para siquiera hacer una rápida búsqueda en Google de cómo empezar, y cuando me atreví, había tanta información y a veces tan confusa que no hice el esfuerzo de desenmarañarla para darle un uso. Ya lo haré otro día, hay tiempo…

Como buena millennial, consumo mucho YouTube, y hubo un vídeo de Mimi XXL que llegó justo en el momento propicio. En él explica cómo empezó a buscar información sobre algunos familiares, facilita enlaces y enseña cómo utilizarlos, por lo que recomiendo su visionado a quien se plantee empezar.

Tras verlo pensé: <<¿Ya está? ¿Es tan sencillo?>>, y ni corta ni perezosa empecé mi búsqueda siguiendo sus consejos. Quien me iba a decir a mí que empezar esta aventura era igual a lanzarme al abismo sin paracaídas, y es que mi objetivo es encontrar todo, absolutamente todo lo que me sea posible, y no llego al principio de los tiempos porque no se tomaban entonces registros y porque a la gente, de siempre, le gusta demasiado quemar cosas. Lo que pensé que iban a ser unos meses se ha transformado en más de un año, y ha sido intensito porque en otras cosas no, pero cuando busco algo soy muy persistente, y a más conozco más quiero descubrir.

A veces se me escapa el entusiasmo hablando con otras personas sobre ello, a las cuales normalmente no les interesa o directamente piensan que no estoy muy bien de la cabeza. Hasta que un día una compañera de trabajo mostró interés en seguir los mismos pasos y, había tantas cosas que quería contarle, que le prometí hacer una guía. Pensé que serían cuatro páginas, pero, entre que me enrollo como una persiana y que cada vez descubría nuevas fuentes, la cosa se me fue de las manos. Cuando casi lo tenía finalizado, pensé que por qué no lo publicaba para que otras personas pudieran darle uso, personas torponas como yo, que necesitan todo pautado y masticadito para saber cómo proceder. Y aquí está. Continuar leyendo «Cómo encontrar tu pasado familiar»

Test ADN de ancestros: ¿Funcionan?

Quiénes somos y de dónde venimos es algo que la humanidad se pregunta desde siempre. Hoy en día la tecnología ha avanzado lo suficiente para responder, en parte, a esas preguntas. Hay personas que no les interesa los pasos de sus antepasados, sino los suyos propios, y hay otras, como yo, cuya curiosidad es demasiado fuerte y buscan todas las formas posibles de averiguarlo. Hace un par de años empezó el boom de los tests de ADN para descubrir nuestros orígenes, y YouTube es una muestra de ello. Muchísimas personas empezaron a subir vídeos de Ancestry y 23andme, pero la que mejor jugó con su promoción fue sin duda My Heritage.

Como buena esclava del consumismo que soy, no pude evitar realizar este test no sólo a mí, sino también a mi familia y allegados, y no solamente en una compañía: quería probar las diferencias entre ellas y saber hasta qué punto son fiables estas empresas millonarias. ¿Hay verdad en sus resultados, o solamente juegan con las ilusiones de la gente? Continuar leyendo «Test ADN de ancestros: ¿Funcionan?»

Cuando crees que amas, pero en realidad mueres

Este desgarrador relato no es mío, es el testimonio de una mujer que, desgraciadamente, poco después de copiar y corregir su relato parece que lo eliminó de la fuente original. No da detalles personales, no da pistas de quién es, y por eso es tan bueno, tan real: porque es el fiel reflejo de la vida de demasiadas.
Son muchas las personas que se preguntan cómo demonios alguien puede terminar en una relación tan tormentosa, cómo pueden ser «tan tontas», y la respuesta nunca es sencilla, pero a mí me gusta compararlo con una enfermedad porque, al fin y al cabo, cuando sufres una enfermedad mental nunca eres tú al cien por cien, y no siempre puedes pasarla sola.
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La privacidad de Facebook

Internet siempre ha sido el reino del anonimato, algo que a algunos asusta y a la mayoría le encanta. Yo era de esas personas que le gustaba tener un nombre de usuario falso, a pesar de que después pecaba de sincera con mi contenido. Facebook no iba a ser una excepción: dar mi nombre real, con mi ubicación, mi edad, y todos los datos de colegio, instituto, universidad, trabajo, gustos, intereses, mascotas, parejas, mi estado anímico, mis recuerdos, etc., no era algo que me entusiasmara demasiado. Me interesaba Facebook como red social para compartir contenido con mis amigos y poder debatir en páginas públicas(antiguamente esto se hacía en foros). Mis amigos no necesitan que ponga mis datos reales para encontrarme porque ya saben quién soy, y si no, ya me encargo de hacérselo saber. Pero esa no es más que la excusa que pone la página para conseguir su objetivo: erradicar todo perfil, nombre y dato falso y tener el control de lo que haces, quieres y piensas.

Esta es la historia de cómo perdí mi cuenta y todo lo que guardaba en ella desde hacía más de cinco años. Tampoco puedo eliminarla si así lo quisiera; se lo quedarán para siempre. Continuar leyendo «La privacidad de Facebook»

Los hijos

Niño jugando bajo la lluvia
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Siempre creemos saberlo todo de ellos, al fin y al cabo, todos lo hemos sido. Pero, ¿qué significan para nosotros? Cada uno de nosotros tiene una perspectiva diferente del tema, aunque parecidas, y a la vez diferentes de las que se tenían antaño.

Para algunos significan felicidad, maternidad, aprendizaje, legado, amor. Para otros significan carga, atadura, infelicidad, pobreza, miedo. A veces se entremezclan, contradiciéndose incluso en algunos puntos. Todo esto a muy grandes rasgos de lo que suele ser lo común.
Para mí, los hijos significan dos cosas: esperanza y responsabilidad. Continuar leyendo «Los hijos»

Tetas

Sí, la cosa va de tetas. Podría decir las mil y una, pero justo hoy he leído en un blog un artículo interesantísimo el cual recomiendo encarecidamente.

Muchas mujeres que creen ser tolerantes no pueden evitar de vez en cuando tener pensamientos como «esa está claro que busca algo«, o simplemente sentirse amenazadas cuando ven a una mujer en apariencia más atractiva que, en muchas ocasiones, va más destapada. Continuar leyendo «Tetas»

Esperar…

Cuando sucede algo nuevo, algo que choca con nuestro modo de vida, parece que nos despertamos. A veces caemos en un infierno personal, otras simplemente nos damos cuenta de lo estúpidos que somos, o de las cosas que podemos cambiar y no hacemos nada porque es más fácil quedarse esperando. Continuar leyendo «Esperar…»